¿Es la hipnosis un estado alterado de conciencia?

“Etimológicamente, la palabra “hipnosis” proviene del griego “hypnóo”-adormecer- y el sufijo “sis”-estado irregular o enfermedad-; es decir, la hipnosis sería un estado irregular de adormecimiento.

Actualmente, la investigación psicofisiológica y neuropsicológica sobre hipnosis ha descartado completamente la existencia de un estado diferente de consciencia- trance hipnótico- como responsable del comportamiento hipnótico…

Desde un punto de vista esencialmente operativo, la hipnosis supone una situación donde a través de una serie de procedimientos (sugestivos) el terapeuta sugiere al paciente que experimente diversos cambios a nivel sensorial, perceptual, cognitivo y de control sobre la conducta motora directamente observable (Kihlstrom, 1985).

El llamado proceso hipnótico tiene por objeto que estos cambios sugeridos por el terapeuta puedan producirse rápida y efectivamente… el empleo de hipnosis favorece que estos cambios se produzcan más rápidamente y con un menos esfuerzo cognitivo por parte del sujeto”. (González Ordi, 2001).

¿Todas las personas pueden ser hipnotizadas?

Dice González Ordi: “Uno de los aspectos más sobresalientes de la hipnosis es la existencia de diferencias individuales en cuanto a la hipnotizabilidad o capacidad para ser hipnotizado… hay personas que no responden en absoluto, personas que responden ligera o moderadamente y personas que responden excepcionalmente bien a las sugestiones(virtuosos hipnóticos).” Y destaca las diferencias más notables en esta tabla:

SUJETOS MUY HIPNOTIZABLES

SUJETOS POCO HIPNOTIZABLES

-Actitudes positivas hacia la hipnosis.

-Creencia en la efectividad de la hipnosis.

-Motivación por ser hipnotizado.

-Alta capacidad de imaginación.

-Mayor la implicación emocional en la imaginería de forma que ésta se percibe subjetivamente como más vívida y realista.

-Alta tendencia al fantaseo.

-Alta capacidad de absorción o focalización de la atención.

-Mayor resistencia a la distracción.

-Flexibilidad cognitiva.

-Buena capacidad de relajación.

-Actitudes negativas hacia la hipnosis.

-Creencia en la inefectividad de la hipnosis.

-Reticencia a ser hipnotizado.

-Baja capacidad de imaginación.

-Menor la implicación emocional en la imaginería de forma que ésta se percibe subjetivamente como más vívida y realista.

-Baja tendencia al fantaseo.

-Baja capacidad de absorción o focalización de la atención.

-Menor resistencia a la distracción.

-Rigidez cognitiva.

-Mala capacidad de relajación.

¿El paciente participa activamente en su trabajo hipnótico?

Ciertamente la hipnosis es un proceso de comunicación interactiva entre el terapeuta y el cliente. Como dice Roberto Aguado, psicólogo especialista en la materia, se trata de una Interacción Recíproca entre los dos, para buscar nueva conexión de redes neuronales alternativas de memoria y más adaptativas.

¿La hipnosis es terapéutica por sí sola?

La investigación científica nos señala que solo entrar en el estado hipnótico no es terapéutico, aunque nos permita usar un método natural para el que el cerebro está preparado y lo realiza con frecuencia en nuestra vida. El Dr. González Ordi nos comenta: “la hipnosis por sí sola no es terapéutica; sin embargo, es un excepcional potenciador de otras técnicas terapéuticas conocidas….La hipnosis es simplemente un facilitador del cambio psicológico en el sentido en que a través de la sugestión el individuo consigue provocar modificaciones en sus sentidos, percepciones, pensamientos, sentimientos y de control sobre la conducta motora directamente observable.”

¿Puede hacer el hipnoterapeuta lo que desee del paciente?

Como nos dice el Dr. González Ordi, “ningún paciente o sujeto hipnotizado realizará algo que realmente no quiera hacer, por mucho que su hipnotizador se lo “ordene”.” Añade además:

“1. Ningún sujeto puede ser hipnotizado si no desea realmente hacerlo.

2. De la misma forma que un sujeto “decide ser inducido a hipnosis, puede “decidir” terminar el proceso cuando lo desee, aunque generalmente espera que sea el terapeuta quien se lo indique….

3. El sujeto puede ser remiso o negarse a decir o hacer algo que el terapeuta le pida durante el transcurso de la sesión hipnótica.

4. El sujeto hipnotizado puede fabular o incluso mentir durante la hipnosis.

5. El sujeto puede experimentar unas sesiones de hipnosis mejores que otras, ello no depende tanto de la habilidades del terapeuta sino de aspectos motivacionales, estado de ánimo, nivel de fatiga, etc., del propio paciente.”

Y continúa el Dr. González Ordi:

“El sujeto o paciente debe poner en marcha toda una suerte de procesos cognitivos, entre los que se incluye la imaginación, implicación emocional, focalización de la atención, etc., con el fin de colaborar lo más posible en la consecución de una buena sesión de hipnosis.”

¿El estado hipnótico inducido de manera voluntaria puede aprenderse?

Una vez que la persona ha estado con un profesional especialista en hipnosis clínica y ha aprendido a notar el estado especial de hipnosis, puede volver al mismo de una manera sencilla y rápida. Así, aprende a resolver situaciones, ganando cualidades personales, entrenándose para afrontar y para ganar habilidades. Esta manera de trabajar se denomina autohipnosis y es una herramienta muy sencilla de usar y con grandes ventajas.

González Ordi afirma: “el fin último de cualquier intervención con hipnosis es que el paciente aprenda a utilizar la sugestión como estrategia personal en cualquier situación de la vida cotidiana, especialmente aquéllas para las cuáles existe un mayor déficit de habilidades de afrontamiento.”

¿Qué es la regresión hipnótica?

Es una de las técnicas más ampliamente utilizadas para obtener recuerdos del pasado. No solo se trae la situación vivida o recordada, sino que también el paciente actúa, siente o piensa como si estuviera realmente en el momento que ha venido al presente. Esto nos da una estupenda oportunidad de grabar nuevas memorias que completan, cierran, o afrontan lo que en el recuerdo no se consiguió. Por tanto, favorece la resolución en el presente de aspectos inacabados del pasado.

También puede trabajarse con situaciones mal incorporadas en la historia personal del paciente, o que incluso no hayan ocurrido en realidad, pero que para el cliente son dañinas de algún modo. Es decir, puede trabajarse tanto con recuerdos reales, como con falsos.

¿Cuándo es interesante usar la hipnosis en psicoterapia?

González Ordi nos dice: “Las técnicas de hipnosis pueden ser aplicadas con éxito a una gran variedad de problemas médicos y psicológicos….

  1. Control y manejo del dolor….crónico, produce analgesia e incluso anestesia
  2. Control y manejo de las reacciones de ansiedad….trastornos de fobia específica, agorafobia, fobia social, estrés agudo y postraumático….
  3. Intervenciones en trastornos psicofisiológicos…. Trastornos dermatológicos asociados a situaciones de estrés, hipertensión esencial, cefaleas tensionales, reacciones asmáticas de tipo psicógeno, úlceras duodenales, colon irritable y síndrome de Raynaud….
  4. Adicciones….Tabaquismo como parte integrante de los llamados tratamientos multicomponente o paquetes terapéuticos….
  5. Trastornos disociativos…. “amnesia disociativa” (imposibilidad de recordar cierto o ciertos acontecimientos pasados). “(Trastorno de identidad disociativo)….
  6. Trastornos alimentarios….control de impulsos… “atracones”…, imagen corporal….

BIBLIOGRAFÍA

GONZÁLEZ ORDI, HÉCTOR (2001). La hipnosis: Mitos y realidades. Archidona (Málaga): Ediciones Aljibe.

AGUADO, ROBERTO (2005). Manual práctico de Terapia de Interacción Recíproca. Hipnosis Clínica en psicoterapia. Madrid: Editorial Síntesis.

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